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Ambos lderes se cruzan reproches en su primer encuentro cara a cara tras una semana cargada de tensin poltica
Que la poltica valenciana ha corrido a un ritmo frentico en estos aos es algo que ha quedado patente en el primer debate electoral con el que arranca la campaa en la Comunidad Valenciana. Organizado por la Cadena SER en Valencia, ha reunido este viernes a los seis candidatos a la Generalitat, de los cuales solo uno repite respecto a 2019: el actual jefe del Consell, el socialista Ximo Puig. Con todo el foco nacional sobre Valencia y convertido el 28-M en una primera vuelta electoral a cara de perro entre PSOE y PP, el debate ha sintetizado el choque entre los bloques de la izquierda y la derecha, pero tambin lo han aprovechado Puig y su principal rival, el popular Carlos Mazn, para buscar el cuerpo a cuerpo tras una semana cargada de tensin.
La trituradora poltica valenciana ha colocado tambin sobre el escenario a Mamen Peris (Ciudadanos), Joan Baldov (Comproms), Carlos Flores (Vox) y Hctor Illueca (Unidas Podemos-Esquerra Unida). Pero el debate, moderado por Bernardo Guzmn, ha acabado por definir el pulso que mantienen Puig y Mazn por romper el empate tcnico entre bloques con el que se inicia la campaa, es decir, para decantar la balanza del lado de “Volkswagen” y el “futuro”, segn el PSOE, o del lado del “cambio” y del “fin del sanchismo”, segn el PP.
Puig y Mazn llegaban al debate tras das de acusaciones cruzadas: si el PP ha apuntado contra los pagos de Puig a su hermano Francis Puig cuando era alcalde de Morella, el PSOE ha respondido cuestionando el “juego sucio” de los populares. En el que era en la prctica su primer encuentro cara a cara, ambos dirigentes no han rehudo el enfrentamiento directo.
“Tenemos que elegir entre Grtel o Volkswagen, entre mirar hacia delante o mirar hacia atrs”, ha resumido Puig, quien ha comenzado volviendo la vista al pasado para cuestionar la gestin de los gobiernos del PP: “La Comunidad Valenciana era la imagen del barro y la corrupcin y hoy lo es de la estabilidad y la paz social”.
Mazn, que una y otra vez ha jugado con la idea de que el voto de castigo a Puig ser un voto de castigo a Snchez, tambin ha dejado claro que el 28-M se trata de decidir entre dos modelos: “Hay que elegir entre el cambio o el sanchismo que nos est machacando”. En este sentido, ha arrancado definiendo al barn socialista como “delegado del sanchismo” en la Comunidad Valenciana, para dejar precisamente en evidencia a un Puig que ha perdido la guerra del agua o de la financiacin frente al Gobierno de Pedro Snchez. El asalto final de Mazn ha sido para ir directo a la yugular: “Cinco millones de valencianos sufren la inflacin menos el hermano de Puig”.
“Usted tranquilo”, le ha llegado a espetar Puig a Mazn cuando este le interrumpa. “Es que hace campaa en 2023 metindose con el PP de 2010. El presidente es usted”, se quejaba Mazn.
De hecho, el debate ha derivado en algunos momentos en un “todos contra Mazn”. “No s en qu pas vive”, le ha soltado Baldov al candidato del PP, al que ha reprochado los recortes que hizo en su da en educacin o sanidad: “El PP sacaba el dinero del bolsillo de los valencianos y lo llevaba a cuentas en Suiza“.
“Mazn ya tena un cargo pblico en la poca de Zaplana“, ha ironizado Illueca, quien adems le ha reprochado la “carrera fiscal” en la que se ha embarcado con promesas de rebajas de impuestos de todo tipo cuando “Ayuso ha convertido Madrid en un paraso fiscal”.
“Cul es su propuesta de regeneracin poltica?”, le preguntaba Peris, para recordar a Mazn que en Orihuela presenta a un candidato al que la Fiscala pide siete aos de crcel y que los populares “no han tenido corrupcin cuando Ciudadanos los ha echado de las instituciones”.
Incluso el candidato de Vox ha enviado su propio recado al lder del PP. “Seor Mazn”, ha comenzado Flores, “el panorama que pinta del Gobierno del Botnic es aterrador, por lo que no me explico cmo luego le quedan ganas de pactar con l”.
Y es que mientras el PP busca colar el mensaje de que aspira a gobernar en solitario y sin tener que depender de Vox -explorando incluso el dilogo parlamentario con la izquierda-, Flores se ha mostrado tajante: “Ni en sus sueos ms hmedos” lograr Mazn la mayora absoluta. “Vox no tiene techo porque, lejos de conformarnos con ser el segundo partido de la derecha, queremos ser el primero de los valencianos”, ha advertido Flores.
Y si Illueca ha hecho un guio a las “derechas unificadas”, Flores ha respondido con las “izquierdas peleadas”. La cosa iba, en definitiva, tambin de bloques. En un intento de movilizar a los votantes de izquierdas, Baldov lo ha resumido as: “Habr dos posibilidades: nuevo Gobierno del Botnic plural, o uno plural de las derechas. No hay ms”. Eso s, la que ha evitado colocarse en uno u otro bando ha sido Peris. “Yo soy de centro”, ha tenido que aclarar.
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